Cera y hielo
Dos temperaturas sobre la misma piel, y uno de los dos nunca sabe cuál viene.
Cómo hacerlo
- 01
Comprad velas hechas para esto: parafina de bajo punto de fusión o cera de soja. Las velas aromáticas y la cera de abeja arden demasiado. Poned una sábana vieja y probad una gota en vuestro propio antebrazo antes de que nada toque al otro.
- 02
Venda puesta, y quedaos en el pecho, el vientre, los muslos y la espalda. Cuanto más alto sostengas la vela, más fría llega: empezad a medio metro y acercaos solo si os lo piden.
- 03
Cambiad al hielo sin avisar. La alternancia entre calor y frío es todo el sentido, y solo funciona mientras no se pueda adivinar el orden.
La cera no tiene nada que hacer en la cara, el pelo ni los genitales, y una vela que lleva mucho rato encendida está más caliente que la que probasteis. Tened agua fría a mano: si la piel sigue escociendo después de enfriarla, es una quemadura y no una sensación.

Lo que ambos queréis.
Veinte preguntas, por separado. Solo veis aquello a lo que ambos dijisteis que sí.
Haced el cuestionarioSolo para adultos mayores de 18 años. Pensado para dos adultos en una relación consentida.