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BDSM · Tres cuartos de hora

Cera y hielo

Dos temperaturas sobre la misma piel, y uno de los dos nunca sabe cuál viene.

Por qué funciona

Dos temperaturas sobre la misma piel la vuelven más atenta que cualquiera de las dos por separado. Que uno no sepa cuál viene es todo el sentido, y por eso el orden no debe poder calcularse. La altura a la que sostienes la vela decide el calor más que el tipo de vela.

Cómo hacerlo

  • 01

    Comprad velas hechas para esto: parafina de bajo punto de fusión o cera de soja. Las velas aromáticas y la cera de abeja arden demasiado. Poned una sábana vieja y probad una gota en vuestro propio antebrazo antes de que nada toque al otro.

  • 02

    Venda puesta, y quedaos en el pecho, el vientre, los muslos y la espalda. Cuanto más alto sostengas la vela, más fría llega: empezad a medio metro y acercaos solo si os lo piden.

  • 03

    Cambiad al hielo sin avisar. La alternancia entre calor y frío es todo el sentido, y solo funciona mientras no se pueda adivinar el orden.

Lo que suele salir mal

Velas equivocadas. Las velas perfumadas y la cera de abeja arden demasiado y no pintan nada aquí. Una vela que lleva mucho encendida además está más caliente que la que probasteis al principio. Nada de cera en la cara, el pelo o los genitales, y tened agua fría fuera antes de empezar.

Cuidaos

La cera no tiene nada que hacer en la cara, el pelo ni los genitales, y una vela que lleva mucho rato encendida está más caliente que la que probasteis. Tened agua fría a mano: si la piel sigue escociendo después de enfriarla, es una quemadura y no una sensación.

Lo que pide la receta está repasado tipo por tipo en la guía de juguetes sexuales.

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Dos adultos están de pie muy cerca en un dormitorio, sonriéndose.

Lo que ambos queréis.

Veinte preguntas, por separado. Solo veis aquello a lo que ambos dijisteis que sí.

Haced el cuestionario

Solo para adultos mayores de 18 años. Pensado para dos adultos en una relación consentida.