Enséñamelo con la mano
Dejáis de adivinar. Uno enseña, el otro mira.
Por qué funciona
La mayoría de las parejas nunca se han visto hacerlo a solas y por eso llevan años adivinando la presión, el ritmo y el sitio. Media hora quita la adivinanza. Lo que se dice después suele ser algo que a nadie se le habría ocurrido preguntar.
Cómo hacerlo
- 01
Uno se toca como lo haría si no hubiera nadie más en la habitación. El otro mira y no ayuda.
- 02
Cambiad. Esta vez quien mira pone la mano encima de la del otro y la sigue, sin tomar el mando.
- 03
Después, decid cada uno una cosa que no sabíais.
Lo que suele salir mal
Quien mira quiere ayudar. No lo hagáis. Lo otro que pasa es que quien enseña hace una versión más bonita que la normal, y entonces no habéis aprendido nada. Apagad la luz del techo si eso lo hace más fácil, y dejad que quien enseña pare sin explicar por qué.
Enseñar cuesta menos que ser mirado. Apagad la luz del techo y acordad que quien enseña puede parar sin explicar por qué.
Lo que se ha medido sobre hacerlo a solas, y sobre usar algo para ello, está reunido en Min Fleshlight.
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Lo que ambos queréis.
Veinte preguntas, por separado. Solo veis aquello a lo que ambos dijisteis que sí.
Haced el cuestionarioSolo para adultos mayores de 18 años. Pensado para dos adultos en una relación consentida.