Alguien de tu mismo sexo
Una fantasía dicha en voz alta, sin que tenga que significar nada sobre vosotros dos.
Por qué funciona
Una fantasía que nunca se dice en voz alta se hace más grande de lo que es. Dicha en presente, dando por sentado que no es un aviso sobre nadie, queda más o menos del tamaño que tiene de verdad. Cinco minutos bastan. No es la duración lo que lo hace difícil.
Cómo hacerlo
- 01
Acordad primero lo que hace posible el resto: lo que se cuenta no es un anuncio sobre quién es uno de los dos, ni sobre lo que vais a hacer. Es una fantasía, y ahí se queda.
- 02
Quien la cuenta se toma cinco minutos y la cuenta en presente: dónde ocurre, quién hace qué, cuál es el mejor momento. El otro solo puede pedir más detalles, nunca el porqué.
- 03
Después, quien ha escuchado dice una cosa que le gustó oír. Una sola, y solo algo bueno.
Lo que suele salir mal
Quien escucha hace la pregunta que de verdad quiere resolver, y la hace cuando el otro está todavía en mitad. Esperad. Si después queda ahí la pregunta de si alguien preferiría a otra persona, hacedla al día siguiente y hacedla de frente. No se hace más pequeña por quedarse ahí.
Rara vez duele después la fantasía: duele la pregunta que no se hizo. Si «¿significa esto que preferirías a otra persona?» se queda dando vueltas, preguntadlo al día siguiente a la luz del día y obtened la respuesta.
Lo que de verdad se ha medido sobre eso está documentado en la enciclopedia de hechos sobre sexo.
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Por escrito
Vuestros acuerdos en papel, para que no se recuerden mal.

Lo que ambos queréis.
Veinte preguntas, por separado. Solo veis aquello a lo que ambos dijisteis que sí.
Haced el cuestionarioSolo para adultos mayores de 18 años. Pensado para dos adultos en una relación consentida.