El intercambio
Intercambiáis quién hace qué, de principio a fin.
Por qué funciona
El patrón es lo que hacéis sin elegirlo, y se ve mejor cuando se invierte. Quien siempre lleva la iniciativa nota cuánto trabajo es. Quien siempre sigue nota lo poco habitual que resulta decidir. Las dos cosas duran más que la noche.
Cómo hacerlo
- 01
Poneos de acuerdo en un patrón que seguís siempre: quién empieza, quién se coloca dónde, quién marca el ritmo. Elegid el que hacéis sin pensar.
- 02
Invertidlo por una noche. Quien suele esperar, empieza. Quien suele llevar, sigue.
- 03
Después, decid cada uno una cosa que fue más fácil de lo esperado y una que resultó rara.
Lo que suele salir mal
Se siente torpe, y mucha gente toma la torpeza como señal de que no funcionó. Es lo mismo que escribir con la mano equivocada. Elegid además un patrón que tengáis de verdad, no uno que creáis que deberíais tener. Un cambio que nadie reconoce no os da nada que notar.
Se supone que resulta torpe. Un patrón que ha durado años no se suelta en una noche, y tampoco hace falta.
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- Principiante · Dos horas
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- Principiante · Una noche
Otra habitación
Lo mismo en otro sitio, y rara vez cambia solo el sitio.

Lo que ambos queréis.
Veinte preguntas, por separado. Solo veis aquello a lo que ambos dijisteis que sí.
Haced el cuestionarioSolo para adultos mayores de 18 años. Pensado para dos adultos en una relación consentida.