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Medio · Una hora

La hora de la venda

Uno no ve nada durante una hora y no tiene que adivinar qué viene.

Por qué funciona

Sin vista la espera se alarga y el tacto se vuelve más nítido. Quien lleva la venda además se quita de encima casi toda su propia vergüenza, y para muchos esa es la ganancia real. Tres cosas preparadas de antemano son de sobra. Lo que hace la hora es el cambio entre ellas, no el número.

Cómo hacerlo

  • 01

    Usad un pañuelo, no una mano. Dejad preparadas tres cosas, algo frío, algo suave, algo que huela, al alcance de la cama.

  • 02

    No digas qué haces ni qué viene después. La espera entre una cosa y otra puede durar más de lo habitual.

  • 03

    Quitad la venda mientras seguís tumbados y dejad que el otro se acostumbre a la luz antes de hablar.

Lo que suele salir mal

La noción del tiempo es lo primero que desaparece, y un cuarto de hora puede sentirse como cinco minutos o como una hora. Decid en voz alta cada cierto rato cuánto tiempo ha pasado. Quitad la venda mientras seguís tumbados, y esperad a hablar hasta que los ojos se acostumbren a la luz.

Cuidaos

Sin vista, lo primero que se pierde es la noción del tiempo. Decid en voz alta cada cuarto de hora cuánto lleváis, o acordad que la venda se quita si se pregunta dos veces.

Lo que pide la receta está repasado tipo por tipo en la guía de juguetes sexuales.

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