La espera larga
Todo lo que suele ir rápido, hecho al doble de lento.
Por qué funciona
La prisa es una costumbre, no una elección. Cuando uno lleva el ritmo, el otro no tiene que contenerse, y es esa combinación la que lo hace lento de verdad. Las interrupciones que en el momento parecen innecesarias son justo lo que hace que una hora se sienta como más de una hora.
Cómo hacerlo
- 01
Acordad quién marca el ritmo esta noche. Solo uno de los dos.
- 02
Quien lo marca para cada vez que empieza a acelerarse. Al menos tres veces.
- 03
Se puede pedir más una vez. La segunda no cuenta.
Lo que suele salir mal
Quien lleva el ritmo suele parar a los diez minutos porque le parece más amable. No lo es. El otro error es darle enseguida a quien pide más. Entonces ya no es una subida, sino la noche de siempre con una pausa en medio.
Acordad una palabra que lo detenga todo al instante y que no signifique ninguna otra cosa.
Lo que de verdad se ha medido sobre eso está documentado en la enciclopedia de hechos sobre sexo.
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Lo que ambos queréis.
Veinte preguntas, por separado. Solo veis aquello a lo que ambos dijisteis que sí.
Haced el cuestionarioSolo para adultos mayores de 18 años. Pensado para dos adultos en una relación consentida.