Ropa prestada
Pasáis la noche con la ropa del otro, y os la dejáis puesta.
Por qué funciona
La ropa manda en la postura, en la voz y en cuánto sitio ocupa uno, y eso solo se nota llevando la de otra persona. Una hora entera antes de que pase otra cosa no es tiempo de espera. Es lo que tarda el cuerpo en dejar de actuar y acostumbrarse de verdad.
Cómo hacerlo
- 01
Sacad cada uno una prenda del lado del armario del otro y dejadla sobre la cama. No como broma: elegid algo con lo que os gustaría ver al otro.
- 02
Ponéosla y quedaos con ella al menos una hora antes de que pase cualquier otra cosa. Cocinad, tomad un té, miraos.
- 03
Decid cada uno una cosa que fue distinta: en el cuerpo, en la voz, o en cómo os miró el otro.
Lo que suele salir mal
La risa en el momento equivocado golpea fuerte aquí, porque el otro está metido en algo que no es suyo. Elegid la ropa como algo que os apetece ver, no como una broma. Quien la lleva decide cuándo se la quita, y nadie pide explicaciones.
Una risa en el momento equivocado hace daño aquí, porque uno está metido en algo a lo que no está acostumbrado. Quien lleva la prenda decide cuándo se la quita, y si llega a existir alguna foto.
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Lo que ambos queréis.
Veinte preguntas, por separado. Solo veis aquello a lo que ambos dijisteis que sí.
Haced el cuestionarioSolo para adultos mayores de 18 años. Pensado para dos adultos en una relación consentida.